Hace casi un año llegó a nuestras oficinas Omar, un hombre de 72 años profundamente afectado por una injusta acusación en su contra, producto de la cual estaba siendo investigado en calidad de imputado por delitos sexuales que él, supuestamente habría cometido en contra de su nieta, hechos que jamás fueron ciertos.
Siempre hemos sostenido en nuestro estudio que “Puedes asegurar que no vas a cometer un delito, pero no puedes asegurar que no te van a denunciar por la supuesta comisión de uno, porque eso ya no depende de ti”
Desde el primer momento, nuestro equipo de abogados asumió la defensa de Omar con absoluto compromiso, determinados a demostrar la inocencia de este hombre injustamente acusado.
La historia de Omar se remonta a marzo del 2024, y tuvo su origen en una disputa entre hijo Patricio y Fernanda, producto del cuidado personal de la hija en común
de nombre Matilda. Tras una conflictiva separación de los padres, el 8 de marzo de 2024, Matilda le reveló a su papá, que sufría maltratos de su madre y abusos sexuales por parte de su abuelo materno de nombre Julio. Patricio siguió el curso regular y denunció de inmediato estos hechos en la Comisaría de San Antonio, activándose así un proceso ante el Tribunal de Familia respectivo, que culminó con fecha 18 de abril de 2024, con el traspaso del cuidado personal de la menor al padre, aplicando además medidas cautelares contra el núcleo materno.
Ante esta situación, como una especie de reacción vengativa, el día siguiente de esta resolución dictada por el juzgado de familia, específicamente el 19 de
abril, Fernanda la madre de Matilda, presentó una querella por los mismos delitos, pero ahora contra Omar, el abuelo paterno, iniciando así un proceso penal bajo el RIT N° 2820-2024.
Lamentablemente, y a pesar de que a todas luces la querella aparecía como “ganancial y antojadiza”, el Ministerio Público inició una exhaustiva investigación en contra de Omar, afectando su vida, reputación e integridad.

Después de un año de investigación, está defensa logró evidenciar con antecedentes contundentes materializados en la carpeta de investigación, lo que desde un principio aseveramos, esto es que se trataba de una querella instrumental, infundada, poco ética y ganancia, que no tenía otro objetivo que “mejorar la posición de la madre ante los juzgados de familia” bajo una ilógica de “ley del empate” ensuciando así al abuelo paterno como contrapartida de la denuncia en contra del abuelo materno.
Así las cosas, el correcto análisis de todos de los antecedentes del caso, permitieron evidenciar un solo patrón constante, esto es en cada declaración, Matilda identificaba inequívocamente a su abuelo materno como el agresor, más no al paterno pese a las presiones externas de la madre, cuestión que fue ratificado incluso en junio del 2025, mediante un informe policial emitido por la Brigada especializada en Delitos Sexuales de la PDI, el cual vino a confirmar lo que tanto Omar como esta defensa sostuvo desde un comienzo.

Así las cosas, y ante la abrumadora evidencia, el día 2 de julio a solicitud de esta defensa, se llevó a cabo la audiencia de sobreseimiento definitivo, instancia a la que la parte querellante, que había dado inicio a este proceso no se presentó. En dicha audiencia el Ministerio Público finalmente y solo a consecuencia de la constante presión de esta defensa, decidió comunicar su decisión de no persevera en la investigación contra Omar, sin embargo, esa solución no fue suficiente para esta defensa a cargo del abogado José Pablo Gómez , la que no conforme e insistió en el sobreseimiento definitivo, entendiendo que para Omar era insuficiente “no ser acusado”, dado que merecía que el sistema reconociera su inocencia, cuestión que fue compartida por el Juzgado de Garantía de San Antonio decretando así su sobreseimiento definitivo por la causal del artículo 250 letra b) del Código Procesal Penal, esto es “cuando apareciere claramente establecida la inocencia del imputado”.

Resolución que se encuentra hoy firme y ejecutoriada.
Hoy podemos decirlo con total certeza que Omar es y siempre fue inocente. Lamentablemente su caso demuestra como el sistema penal puede ser instrumentalizado y también sirve de ejemplo para entender que no basta con ser inocente, sino que se requiere de una defensa activa que así lo demuestre.
Este caso nos llena de orgullo, dado que creemos fielmente que ninguna persona inocente debe enfrentar sola una acusación injusta.


