Delitos Y COVID-19, Explicado En Palabras Sencillas Por Camilo Cereño Y Nelson Salas.

Este breve artículo explica en palabras sencillas, que conductas pueden ser sancionadas como delitos bajo la actual crisis sanitaria por COVID-19.

Delito de: “poner en peligro la salud pública”

El artículo 318 del Código Penal castiga a quien “pusiere en peligro la salud pública por infracción de las reglas higiénicas o de salubridad, debidamente publicadas por la autoridad, en tiempo de catástrofe, epidemia o contagio”.

La discusión el día de hoy gira en torno a: ¿Que conducta pone en peligro la salud pública? Existiendo dos posturas al respecto:

La primera afirma que se comete el delito con la mera presencia de una persona en la vía pública, en una zona de cuarentena obligatoria, sin portar el permiso temporal o salvoconducto pertinente.

La segunda exige actos concretos que pongan en peligro la salud pública, como por ejemplo, organizar una reunión masiva sin distanciamiento social, ingresar a lugares públicos como supermercados sin medidas de seguridad, circular por la vía pública a sabiendas de ser portador de Covid-19, entre otras.

El delito del artículo 318 del Código Penal puede ser sancionado con penas de presidio o de multa.

Presidio: 61 días a 3 años de privación de libertad

Multa: 6 a 200 UTM.

Delito de: “hacer concurrir a trabajadores a su lugar de trabajo”

El 20 de junio de este año se incorporó como delito el artículo 318 ter al Código Penal, norma que sanciona a quien “a sabiendas y teniendo autoridad para disponer el trabajo de un subordinado, le ordene concurrir al lugar de desempeño de sus labores cuando éste sea distinto de su domicilio o residencia, y el trabajador se encuentre en cuarentena o aislamiento sanitario obligatorio decretado por la autoridad sanitaria”.

El autor de este ilícito será quien tenga autoridad para disponer del trabajo de un subordinado, sea que se trate de una entidad pública o privada. No necesariamente debe tratarse del propietario o gerente de la empresa o del jefe superior del servicio, basta que se trate de cualquier persona que tenga autoridad para disponer el trabajo.

El trabajador debe encontrarse en cuarentena o aislamiento sanitario obligatorio decretado por la autoridad sanitaria y el delito se verifica cuando se le hace concurrir a su lugar de trabajo (distinto al domicilio del trabajador).

¿Qué pasa entonces con trabajos indispensables que cuentan con autorización?

En aquellos casos, si bien hacer concurrir al trabajador en principio puede entenderse como delito, al encontrarse justificada la conducta mediante oficio de autoridad legal competente, no se sanciona el hecho.

Pena: 61 días a 3 años de presidio y una multa de 10 a 200 UTM por cada trabajador al que se le hubiere hecho concurrir a sus funciones.

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